. Como si este fuera atípico,
la prensa internacional con gran sorpresa
e incredulidad difundió (Diario, DPA,
Nueva Delhi). Que un aparente de sistema de
"alarma ancestral" evitó
la muerte de tribus indígenas. Supuestamente
porque el estruendo (escándalo) de
los elefantes salvajes, que de pronto ascendieron
hacia el interior de la isla, el chillido
(gorjeo) de los pájaros, el llamativo
inusual comportamiento de los delfines y las
iguanas, "salvó al parecer a las
tribus autóctonas de las islas indias
de Andaman y Nicobar de los mortales tsunamis
que asolaron el sur de Asia".
Obviamente, la prensa dio
a conocer que hubo algunos muertos entre los
indígenas, pero contrariamente a los
primeros temores, todas las tribus sobrevivieron,
según los han descrito los antropólogos
que cubrieron el sitio.
Ciertamente, la prensa internacional,
que dio cuenta que las tribus existentes en
el lugar de la tragedia estaban seguras, porque
ellas, siguieron rápidamente las señales
de advertencia de la alarma ancestral, practicadas
por generaciones al igual que los animales
que sobrevivieron.
Por tanto, cabe la pregunta
¿qué pasó con el sistema
de alarma de la "modernidad para prevenir
los sismos"? y ¿cuál es
la diferencia entre la alerta de la modernidad
y la alarma ancestral o mejor dicho cuál
es la ventaja de uno u otro?. Ciertamente,
la prensa y los antropólogos que estuvieron
en el lugar, aciertan cuando dicen que "los
animales poseen un enorme sentido del oído
y pudieron oír la llegada del tsunami
desde la lejanía o advertir el cambio
de la presión atmosférica".
La advertencia de alarma
ancestral de peligro no sólo fue para
los grupos indígenas, sino también,
para la mayoría de animales silvestres,
los mismos que guiados por su instinto se
internaron selva adentro. Las olas que penetraron
hasta tres kilómetros y medio en la
reserva natural de la isla no pudo darles
alcances y por tanto no hubo informes sobre
animales muertos. Es así como los animales
y los indígenas de Andaman y Nicobar,
obedecieron el "sexto sentido" de
los animales que es conocido y practicada
por los Pueblos Indígenas por generaciones,
transmitido vía oral, por ende forma
parte de sus habitus naturales.
En tanto que la alarma científica de
la modernidad para prevenir los sismos y maremotos
no pudo hacerlo o porque simplemente no funcionó.
Y mucho peor todavía el alarma de la
modernidad no podría ser entendida
por la vida silvestre, mucho menos podrían
ser incorporadas en su instinto natural.
¿En qué se
asemeja lo ocurrido en Asia con los pueblos
andinos como el nuestro?
Ciertamente, las diversas
señales comprendidas como alarma en
el mundo andino es un hecho práctico
y verificable. Uno fácil de verificar
y al alcance de todos, es el comportamiento
de las gallinas domesticadas en las familias
indígenas/campesinas, y los otros pájaros
que pueden sentir desde lejos la amenaza de
algún cazador como el águila.
Inmediatamente lloriquean (chillido) cual
se fuera el alarma de los bomberos que se
trasladan para el auxilio de desastres y todos
a la vez corren y se ponen a buen recaudo.
Y es también cuando sus amos salen
en su defensa advertido por el chillido. Pero,
no lo hacen cuando el águila haya descendió
sino cuando esta a una distancia lo suficientemente
alejada antes de su descenso. ¿Cuál
es la señal, cómo advierten
los animales lo que no puede se advertida
los humanos?. Es la fineza de los oídos
de los pájaros que escuchan el desliz
del águila.
Otra de las experiencias, es la actitud de
los pájaros acuáticos y terrestres
en sus formas de fabricar sus nidos a una
altura determinada sobre la vegetación,
ella, es una señal de que el año
será lluvioso y por ende prevén
inundaciones. Al igual que si esta al tope
o al ras del suelo es señal que será
un año de sequía o será
un año irregular de lluvias.
Por tanto, los animales silvestres
sí poseen un enorme sentido del oído
y es la razón por la cual pudieron
oír la proximidad de llegada del tsunami
en Asía desde la lejanía o advertir
el cambio de la presión atmosférica.
En suma el "alarma ancestral si fue efectiva
y los seguirá siendo mientras la modernidad
y el proceso de globalización no se
encargue de sepultar las sabias enseñanzas
de los ancianos" propia de las culturas
originarias.
Pero no solo eso, el alarma
ancestral en los andes, en la amazonia se
distingue por el crecimiento inusual o las
mal formaciones de las plantas silvestres
en ciertas estaciones del año calendario.
En verdad, existen otras
señalas como la postura insólita
de los huevos en lugares secanos, acuáticos,
cubiertos o descubiertos; en el aullido de
los lobos, perros, zorros, zorrinos, aves
y demás animales silvestres; el chillido
de animales salvajes como la vicuña,
el Huanuco o la pelea de aves seguirá
siendo una sabia enseñanza y un desafío
para la modernidad para aprender o intentar
entender la expresión de la tradición.
En fin, existen muchas señales y lecturas
que pueden ser conjuncionados a la modernidad,
sin que ellos signifiquen la superioridad
del saber científico sobre el saber
local, si bien dormido para despertarlos.
¿Por qué es
importante entender las alarmas ancestrales
?
Desde generaciones, los pueblos indios/campesinos
de los andes, durante las noches oscuras se
mueven y orientan cuando no existe señales
de luz, han aprendido a guiarse de sus animales
de carga como de sus llamas, las que posteriormente
utilizados los caballos y burros que lleguen
a sus destinos sin temor a perderse. El sentido
común, permite a los animales no se
desvíen de sus rutas habituales. Así
como los hermosos gatitos que recorren kilómetros
y millas por las punas en busca de sus amos
para finalmente encontrarlos en los otros
lugares donde se trasladen por rotación
de cultivos. ¿Pero qué guía
a estos hermosos gatitos y cuál la
estrategia para no perderse dentro de los
pajonales de lo andes cual se fuera un bosque
virgen?.
En fin, la visión
de mundo andino tanto de hombres y mujeres
junto a su entorno natural, es el imaginario
de convivencia en un mundo vivo, donde no
hay poderosos ni autosuficientes; todos se
necesitan, unos a los otros, para vivir. El
mundo es la totalidad, integridad diferente
y diferenciada, "todos son sujeto nosotros"
dentro de la diversidad. Es decir, no sólo
el hombre, los animales y las plantas tienen
vida, sino también, las piedras, los
ríos, los cerros entre otros como sentido
holísto. Solo así, es posible
entender y de percibir el "alarma ancestral"
y puede ser usado como una potencialidad para
convivir dentro de este imaginario. Pero no
solo eso, sino también estas pueden
ser usados por la modernidad como una potencialidad
de sustentabilidad del desarrollo. Dado que
está demostrado que la sabiduría
de sus pueblos ancestrales pueden se usados
no sólo para el beneficio de las actuales
generaciones sino también para el futuro
de la humanidad y armonice con la naturaleza.
Este último, como una forma ancestral
de conservación ambiental y uso racional
de los recursos naturales; y al igual que
al acceso y reparto equitativo entre sus agentes.
Por tanto, lejos de avenencias
retóricas de los Pueblos Indígenas
y las comunidades locales pueden potenciar
a contribuir con el reestablecimiento del
equilibrio ecológico, que se ha perdido
por el desconocimiento de la naturaleza. Los
sabios ancianos de los Pueblos Indígenas
aseguran que cuando el hombre conozca y sienta
su propia naturaleza y la de su entorno será
capaz de reestablecer el equilibrio ecológico
y la salud personal y social.
De modo que, se tiene la
imperiosa necesidad de conservar la oralidad
y las prácticas consuetudinarias de
las comunidades locales. Considerando que
la tradición no es una curiosidad científica
o un romanticismo (folclórico) desfasado,
sino que obedece a razones prácticas
como las que hemos señalado y otras
podrían permitir reestablecer el equilibrio
socio ambiental.
Dentro de este contexto,
la "cuestión cultural" o
el saber local de las comunidades indígenas
se convierte en un elemento central de conservación
que puede posibilitar rescatar, valorar y
revalidar las diferentes manifestaciones socio
culturales para que ellas se convierta en
una herramienta "instrumental" para
garantizar la conservación y el "uso
racional" de recursos para beneficio
de las actuales y futuras generaciones.