Después de aquella
histórica movilización multitudinaria
del 17 de noviembre del 2004, los dirigentes
del "Frente Regional de la Defensa de
la Totora" (FRDT) fueron convocados por
el Director Regional de Agricultura el pasado
26 de noviembre. Ocasión en el mediante
acta el Director Regional se comprometió
a convocar a la instalación de un diálogo
de alto nivel para las 10:00 horas del día
jueves 02 de Diciembre. En el que intervendría
el Ministerio de Agricultura el Jefe de INRENA,
los cinco congresistas por Puno y otros funcionarios
que actuarían con poder de decisión
y no simples delegados.
El pasado jueves 02 de Diciembre,
unos 200 delegados de las diferentes comunidades
y parcialidades del Sector Ramis (Quechuas)
y de la Isla flotante los Uros, del parcialidad
de Chimu y otras comunidades del área
circunlacustre (Aymaras) involucrados dentro
de la Reserva Nacional del Titicaca (RNT);
esperaron en el Muelle de Puno a los funcionarios
de agricultura para abordar hacia la Isla
los Uros. Grande fue la sorpresa cuando se
enteraron que no se llevaría acabo
la reunión convocada y menos el Director
de Agricultura los había convocado
a las personas que asistirían en la
instalación de la mesa de diálogo.
Como es el caso de los congresistas Gustavo
Pacheco y Yhony Lescano, quienes mostraron
su extrañeza aduciendo que jamás
fueron comunicados ni puestos al tanto sobre
la necesidad de la convocatoria por el Director
de Agricultura.
El grupo de los delegados
de FRDT decidieron trasladarse a las instalaciones
del edificio de la región agraria para
exigir una explicación el Director
Regional, al no ser recibidos decidieron efectuar
un plantón en la sede agraria aún
sin saber si el Director se encontraba dentro
de las instalaciones. Cuando de pronto apareció
el titular del sector los ánimos se
caldearon; mientras tanto la Policía
Nacional del Perú se había posicionado
en lugares estratégicos del Edificio
a pedido del Director de Agricultura.
Ante la fuerte protesta
y silbatina contra el Director Regional de
agricultura, algunos comuneros lanzaron algunas
piedras contra el edificio, el Director de
Agricultura aún cuando el edificio
no fue dañado ordenó a los Policías
lanzar bombas lacrimógenas contra delegados
que representan a los líderes originarios
de las diferentes comunidades y parcialidades.
Esta, fue la respuesta del
Director de Agricultura a los comuneros, en
reprimirlos con bombas lacrimógenas,
del que resultaron heridas dos humildes campesinas
cargados en sus espaldas de sus bebes de 2
a 3 años, las humildes madres se desmayaron
al no estar acostumbrados a este tipo de represalias;
en tanto que sus pequeños niños
completamente agonizantes fueron auxiliados
por sus mismos compañeros y por los
vecinos que se ubican en el frontis del edificio
de la Dirección Agraria de Puno quienes
ofrecieron agua para tratar de reanimarlos.
Esta brutal represión
en contra de nuestros líderes hombres
y mujeres originarios, fue enérgicamente
condenada y exigieron una sanción ejemplar
al Director de Agricultura de la Región
Puno e y al Jefe Policial. Sus dirigentes
manifestaron que en la multitudinaria movilización
por cerca de 4500 personas del día
miércoles 17 de noviembre no se lanzó
ni una sola piedra, hecho que demuestra la
pasividad de los comuneros plantados en el
frontis de la región agraria.
La brutal represión
de la Policía por orden del Director
Regional. Apertura un nuevo ciclo de exacerbación
de los conflictos socio ambientales entre
comunidades y con los funcionarios del INRENA
y de la RNT, toda vez, que sus principales
dirigentes Juan Coila, Tito Callata, Julio
Vilca entre otros expresamente manifestaron
"que la agresión de los uniformados,
y la burla del director agrario, sería
vengada con creces", las acciones futuras
serían el tomar el lago, la renuncia
de autoridades y sobre todo la desactivación
de la RNT.
La lectura de los hechos,
tal como hemos venido insistiendo, es la continuidad
de actitudes erradas del pasado del CENFOR,
en el que se vulneran los derechos humanos
fundamentales de las comunidades involucradas,
respecto a los derechos territoriales desde
hace 26 años, periodo en el que los
agentes del INRENA y RNT han menospreciado,
discriminado, humillados con actitudes racistas
a los que son dueños por continuidad
histórica y cultural como son los indígenas/
campesinos del área circunlacustre,
"cual se fueran extranjeros en sus propio
territorio" o mejor dicho, son "inquilinos
de sus propios totorales".
Los nefastas hechos del pasado,
contadas por nuestros antepasados, parecieran
repetirse, cuando todos pensábamos
que la pesadilla comenzaba a terminarse asistimos
a una nueva conquista, a una nueva colonia
a nombre de conservación de los recursos
naturales en su modalidad de áreas
protegidas.
Esta es la impresión
que se deduce de los están involucrados
dentro de la RNT creada por Decreto Supremo
185-78, y bajo estos considerándos
solicitan la inmediata derogatoria del DS.
185-78 para impulsar sus propias formas de
auto desarrollo y de conformidad a sus cosmogonías
y cosmovisiones. Considerando además,
que los totorales han sido plantadas y replantadas
por las mismas comunidades y por sus antepasados
y no una planta silvestre. Por tanto, es inadmisible
administración del INRENA y de la RNT.
Sin embargo, hay otro sector minoritario agrupados
en "Comités de Conservación"
(una instancia del RNT muchos de ellos no
están consentidas por sus propias comunidades
ancestrales). Estos grupos incitados directamente
por los agentes de la RNT son los adversarios
del FRDT a quienes utilizan como "objetos
de poder", enfrentándoles entre
comunidades para debilitar la organización
regional.
Pero, la actitud de los agentes
del INRENA y RNT, lejos de solucionar apaciguar
los problemas sociales y ambientales existentes,
han exacerbado los conflictos mencionados
como la última represión de
los dirigentes, y sobre todo la agresión
de las dos humildes madres de familia con
sus niños ingenuos a todo hecho. Peor
aún, ahora interviene un agente más
dentro de los conflictos: conflicto entre
comunidades y con el Estado, de las dos que
existía anteriormente entre "comunidades
y el Estado".
La resolución de conflictos,
deberá tener una mirada multefacética
y multiétnica, donde los agentes involucrados
no necesitan solo representación del
Estado sino un intermediación ajena
a las tres instancias. ¿Existe este
agente para la resolución de los conflictos
socio ambientales? ¿Y quién,
es ese agente y si este porta el perfil de
conocimiento y la objetividad de los hechos
deberían poseer?, finalmente ¿Qué
tipo de conflicto socio ambiental o modalidad
representa la vigencia de la RNT y el INRENA?.
Son interrogantes que se
requieren ser analizados. Ello, es no sólo
un reto para la comunidad académica
y los políticos, sino también
para los líderes de las diferentes
comunidades y parcialidades. A fin de que
los resultados puedan satisfacer la real conservación,
uso racional con justa participación
equitativa entre todos los hombres y mujeres
usuarias milenarias de los recursos naturales
del lago Titicaca, donde intereses y necesidades
debería ser satisfactoria no solo a
las comunidades ni al gobierno, sino sobre
todo al futuro de la humanidad, tal como los
ansía la comunidad internacional.
La negociación, bajo
ningún concepto puede menoscabar ni
de disminuir, claudicar el derecho a la propiedad
sobre los totorales, ello, implica que las
comunidades involucradas en la RNT, no renunciaran
nunca a sus derechos territoriales estipuladas
en el derecho Internacional.
Territorio de los Aymaras y Quechuas,
Diciembre 06 del 2004