Esta mañana, jueves
2 de diciembre de 2004, nosotros delegados
de Pueblos Indígenas que nos declaramos
en Huelga de Hambre y Ayuno Espiritual dentro
del Palacio de Naciones Unidas, durante la
sesión del Grupo de Trabajo Intersesional
del Proyecto de Declaración sobre los
Derechos de los Pueblos Indígenas,
realizamos una ceremonia Lakota Tradicional
para concluir nuestro Ayuno.
Por medio de esta ceremonia
ofrecimos nuestros agradecimientos por las
magnificas resoluciones obtenidas, que fueron
más de lo que esperábamos.
También ofrecimos
nuestros rezos por los Pueblos Indígenas
y organizaciones e individuos que nos apoyaron
y nos brindaron asistencia.
Este apoyo fue vital para
el éxito de nuestros esfuerzos, e hizo
que nuestro pequeño sacrificio valiera
la pena.
Hemos decidido concluir nuestra
Huelga de Hambre y Ayuno Espiritual por los
Derechos de los Pueblos Indígenas,
en atención a la petición formulada
por la Alta Comisionada para los Derechos
Humanos a través de su representante
y por el Vicepresidente de la Comisión
de Derechos Humanos, quienes se han reunido
con nosotros, nos han escuchado con mente
y corazón abiertos y han respondido
satisfactoriamente a nuestras preocupaciones,
con respuestas que, desde nuestro punto de
vista, ofrecen pasos concretos y positivos
hacia adelante.
Ellos nos han pedido que
concluyamos esta acción debido a que
la mayoría de nuestros objetivos se
han cumplido. Para el largo plazo se han comprometido
con nosotros, a que ningún documento
diferente del Texto de la Subcomisión
va a ser adoptado por la Comisión de
Derechos Humanos si no cuenta con el consenso
de los Pueblos Indígenas.
Nos han ofrecido presentar
por escrito nuestras preocupaciones a la Alta
Comisionada, al Presidente de la Comisión
de Derechos Humanos y a todos los Presidentes
de los Caucus regionales, para que tengan
pleno conocimiento de lo que sucedió
en el Grupo de Trabajo.
Se han comprometido a preparar una reunión
de la Oficina de la Comisión de Derechos
Humanos con nosotros, previo al inicio del
periodo de sesiones de dicha Comisión,
en el mes de marzo del 2005.
Están de acuerdo,
en caso de ampliarse el periodo del Grupo
de Trabajo, establecer nuevos procedimientos
de participación, que garantice la
voz de los Pueblos y organizaciones indígenas
que no pueden estar directamente en Ginebra.
Nosotros, delegados de Pueblos
Indígenas de diferentes países,
iniciamos esta acción, con el apoyo
y solidaridad de Pueblos indígenas
y organizaciones de diversas partes del mundo,
para llamar su atención, dando a conocer
los intentos de algunos Estados, y la tendencia
del Proyecto mismo de las Naciones Unidas
de debilitar y deshacer el Proyecto de Declaración
que fue elaborado por el Grupo de Trabajo
sobre las Poblaciones Indígenas y aprobado
por la Subcomisión de Naciones Unidas
para la Prevención de Discriminaciones
y Protección de las minorías
en 1994.
El mar de mensajes de apoyo,
respaldando nuestra posición y nuestras
demandas, de todas partes del mundo, continúan
llegando y hasta ahora suman más 500.
Alentamos a todos aquellos
que han manifestado su posición a través
de esta acción, a mantenerse vigilantes
sobre el curso que lleve el Proyecto de Declaración,
especialmente la posición de los gobiernos
de sus respectivos países. Les pedimos
que informen a sus gobiernos que los Pueblos
Indígenas no vamos a permitir que nuestros
derechos sean disminuidos, negociados ni comprometidos
en este proceso de la ONU, que los Pueblos
Indígenas iniciamos hace más
de 20 años.
Esta lucha continuará
para llamar por la adopción del Texto
de la Subcomisión que han sido aprobados
por dos instancias de las Naciones Unidas
y ha sido adoptado por cientos de pueblos
y organizaciones indígenas del mundo..
Agradecemos al Sr. Dzidek
Kedzia, representante de la Oficina de la
Alta Comisionada para los Derechos Humanos
y al Sr. Embajador Gordan Markotic, Vicepresidente
de la Comisión de Derechos Humanos,
por su actitud positiva y sus respuestas a
nuestras preocupaciones.
Agradecemos sinceramente
a los miembros de INDIGENEVE, por su arduo
trabajo y asistencia generosa.
Especialmente damos las gracias
a los cientos de Pueblos indígenas
y organizaciones, así como a los amigos
solidarios quienes nos escribieron de diferentes
partes del mundo. Exigimos que sus voces puedan
seguir siendo escuchadas en estas discusiones
que afectan directamente sus vidas y sobrevivencia.
Nosotros especialmente apreciamos
y reconocemos a nuestro hermano Marcelino
Díaz de Jesús, conocido por
muchos de nosotros quién ha estado
en Huelga de Hambre en su comunidad en México
en solidaridad con nosotros, como lo han hecho
mucho otros en todas partes del mundo.
Hermanas y hermanos:
Estamos en esta gran casa, pero no es nuestra
casa. Estamos en el interior de un Palacio
donde se escriben los documentos para los
Pueblos, pero no para nuestros Pueblos Indígenas.
Nos abren las puertas para entrar, pero cierran
sus oídos, sus mentes y sus corazones.
¿Qué podemos
hacer? Podemos hacer muchas cosas, hasta una
huelga de hambre. Pero hay una cosa que nunca
debemos hacer: ¡¡jamás,
jamás, debemos renunciar a nuestros
derechos!!.
Por nuestros Pueblos, nuestras futuras generaciones
y por todas nuestras relaciones.
Adelard Blackman, Buffalo
River Dene Nation, Canada ;
Andrea Carmen, Yaqui Nation, Arizona Estados
Unidos ;
Alexis Tiouka, Kaliña, Guyana Francesa
;
Charmaine White Face, Ogala Tetuwan, Sioux
Nation Territory, América del Norte;
Danny Billie, Traditional Independent Seminole
Nation of Florida, Estados Unidos ;
Saul Vicente, Zapoteca, México.
Ginebra-Suiza. Jueves 2 de diciembre de
2004