En uno de mis anteriores
artículos me preguntaba ¿Cómo
y cuándo una huelga o paro era justa
y no arbitraria?. Ahora, al referirme al paro
preventivo reciente de 23 y 24 de mayo convocado
por el Frente Regional por la defensa de los
Recursos Naturales y Medio Ambiente del Altiplano
(FREDERNMAA). Complemento a la pregunta inicial
¿Qué criterios podrían
servir para calificar que el paro pasado si
fue un éxito si es que fue justa o
un fracaso si es que fue arbitraria?.
Ciertamente -dige-, que toda
huelga o paro era justa y necesaria cuando
los derechos humanos y derechos indígenas
-en este caso- eran menoscabados, atentatorios,
discriminatorios o excluyentes. Más
aún cuando el discurso del ejercicio
del principio democrático "del
derecho del pueblo para escoger libremente
su propio destino" de conformidad a su
sistema de creencias y valores le era negado
o menoscabado imponiendo o condicionando en
su lugar a formas destintas del ejercicio
arbitrario de ese principio democrático.
En segundo lugar, una huelga o paro se consideraba
justa si es que el reclamo del grupo social
defendía no solo su grupo social de
manera específica, sino sobre todo
indirectamente implicaba una defensa "global"
(necesidad de las mayorías) o de grupos
sociales que inicialmente discrepen de la
huelga o paro. Considerando que las demandas
conducen a mejorar las condiciones globales
para reproducir los cambios transcendentales
en armonía y paz a fin de que estas
garanticen la sustentabilidad de la democracia
y la real conservación y uso racional
de los recursos naturales.


Bajo estos considerandos, se desprende de
las declaraciones públicas de los principales
dirigentes de FREDERNMAA señores Juan
Coila, Tito Callata, Armando Leon Palomino,
Juan Cuno, Julio Vilca, Hugo Lujano, Hugo
Llano, Guillermo Ticona Zapana, Silverio Ticona
entre otros, que han expresado que el paro
preventivo de 48 horas por "tierra y
territorio", "no fue para pedir
obras de infraestructura social y económica,
o para que el gobierno compre sus productos",
mucho menos para pedir aumento de sueldos
porque nunca han tenido ese privilegio. Aún
cuando ello sería fundamental y necesario,
manifestaron que el paro, fue
para pedir al Gobierno Central respete sus
derechos ancestrales de propiedad a la tierra
y territorio como Pueblos Originarios y a
su "libre determinación",
tal como los ordena el Convenio 169 de la
OIT; es decir, se respete el
derecho a la propiedad a las tierras heredadas
de sus ancestros. Tan simple como
esto, el pedido al gobienro no demanda gasto
alguno..
Por consiguiente, la demanda de reconocimiento
a sus propiedades ancestrales y su titulación
colectiva no demanda ningún tipo de
inversión económica ni compromete
desembolsos económicos a futuro para
el gobierno central. Sino es, que esta, seria
para el gobierno asumir la deuda moral históricamente
contraída y una forma de reparación
de esa deuda moral con estos pueblos. Y
es más una forma de hacer eco de que
toda persona tiene derecho a la propiedad,
individual y colectivamente. Y nadie será
privado arbitrariamente de su propiedad, como
los señala la Declaración Universal
de los Derechos Humanos.
Bajo este escenario, el pasado paro preventivo
de 48 horas por "tierra y territorio",
los considero que fue justa por que las demandas
planteadas no solo beneficiarían a
las comunidades indígenas organizadas
en FREDERNMAA sino a todas las comunidades
usuarias de los recursos naturales, como es
el caso de la totora que crece no solo dentro
de el área protegida Reserva Nacional
del Titicaca sino en todo el entorno del lago
Titicaca y demás ríos y lagunas
de las que se benefician miles y miles de
campesinos originarios. Pero no solo de la
totora, sino también la thola, plantaciones
arbolarias, plantas silvestres consideradas
medicinales cultivadas o cuidadas desde tiempos
inmemoriales por estos pueblos.
Es así como, la voz de todos y todas
los actores campesinos/ indígenas han
estado unidas para solicitar la derogatoria
del DS. 185-78-AA, la titulación colectiva
o reconocimiento de sus antiguos títulos
de propiedad y a la exclusión de pago
por el uso de los recursos naturales alto
andinas contempladas en la Resolución
Suprema Nº 010-2003-AG. Entre ellos la
totora, instrumento por el cual el INRENA
y la RNT han pretendido no solo humillar a
estos pueblos originarios sino de dividir
y a las organizaciones campesinas para usarlos
como insumo de poder local y peor aún
como sujetos de políticas de conservación.
Por consiguiente el paro preventivo de 48
horas por "tierra y territorio",
en el caso de los Uros, Chimu y la Península
de Chucuito se ha prolongado 24 horas más
habiendo paralizado totalmente el transporte
náutico, donde ningún turista
pudo visitar las islas de los Uros, Amantaní,
Taquile y otros como el bloqueo de carretera
panamericana sur para paralizar el transporte
terrestre. En tanto que unos 10 campesinos
(entre hombres, mujeres, niños y ancianos)
del sector Huacané organizados en FUNCAM
base de FREDERNMAA paralizaron totalmente
el transporte terrestre entre la carretera
Juliaca Huancané, sumándose
a ellas los distritos de Saman Chupa y Arapa
(de Azángaro), Pusi, Taraco y Huancané.
Durante el paro un vehículo blindado
con 10 efectivos de la Policía Nacional
del Perú quedó plantado entre
el Puente Ramis y Callejón. Los huelguistas
lejos de provocar al contingente policial
los trataron dentro de la amabilidad y cordialidad
con las que se caracterizan, la muestra, haberles
brindado la alimentación necesaria
hasta el término del paro, lo cual
significa el alto espíritu de solidaridad
de los Campesinos originarios del respecto
al que sabe respetar sus formas de pensar,
sentir y hacer.
En tanto que los protagonistas del sector
Puno, levantaron el paro indefinido que habían
declarado con la participación de Defensoría
del Pueblo, Cari Tour, Prefectura Regional,
Cámara hotelera y los principales dirigentes
de los Uros, Chimu y de la Península
de Chucuito. El proceso de diálogo
terminó con el compromiso de destituir
al Señor David Aranibar Jefe de la
Reserva Nacional del Titicaca por ser el causante
de la exacerbación de los conflictos
socio ambientales y sobre todo la inmediata
instalación de la mesa de diálogo
para la atención de las demandas solicitadas.
Al final del paro, los principales diferente
del FREDERNMAA han agradecido la solidaridad
de otras organizaciones sociales y campesinas
que se han aunado al paro de 48, como del
Centro Poblado de Huancho Lima, Suptep base
Huancané, Liga Agraria de huancané,
Federación Departamental de Campesinos
de Puno entre otras. Dejando constancia que
hubo alguna exageración vertidas por
algunas personalidades del FDPP en el sentido
que el paro fue organizada y llevada acabo
por la Liga agraria de Huancané lo
cual es erróneo, sino que estas se
adhirieron por las justas causas en defensa
de los recursos naturales ancestrales que
es común para todos y todas las originarias
usuarios de los totorales básicamente.
En tanto que el día 29 de mayo del
2005 (concluido el paro), las organizaciones
sociales y Comunidades campesinas/ indígenas
y Centros Poblados ubicadas en el área
cincunlacustre del lago Titicaca jurisdicción
de la Provincia de el Collao (Ilave) (cuna
de fuertes movimientos sociales aymaras que
hicieron noticia nacional e internacional
en el año 2004), constituyó
una nueva organización base del "Frente
Regional por la Defensa de los Recursos Naturales
y Medio Ambiente del Altiplano" (FREDERNMAA)
con estas dos adhesiones (la primera del provincia
de Azángaro y la otra de ILave) FREDERNMAA
ha sido ampliamente fortalecido. Junto a otras
organizaciones indígenas campesinas
que deben hacerlo en los sucesivos días.
En suma, el paro preventivo de 48 horas por
"tierra y Territorios" fue un éxito
rotundo, por que la acción no fue arbitraria
sino justa en demandar lo que es de ellos,
por ser los mismo, protagonistas actores de
la continuidad histórica y cultural.
Y es más, porque sus demandas son globales
e interés de todos los Pueblos Originarios
del Altiplano Peruano que demandan el respeto
a las tierras y sus recursos naturales heredadas
de sus ancestros. Con justa razón,
concluyo, que esas tierras y los recursos
naturales son de las comunidades originarias
por el paso del tiempo, por historia y por
derecho y deben ser estas tierras inalienables,
imprescriptibles e inembargables, tal los
dispone el derecho internacional.
Territorio de Aymara Lupaqa, Quechuas Qollas,
mayo 30 del 2005
(*) Directivo de Corporación
Civil para Infra Estructura Socio Económica
y Transformación Agropecuaria (CCISETA),
y del Consejo Indio de Sudamérica (CISA)
entidad consultiva ante Consejo Económico
y Social -ECOSOC- de la Naciones Unidas (website:
www.cciseta.org - www.puebloindio.org ---
e-mail: fempuno@yahoo.es ).